Primer día en Búbal: 23 de septiembre de 2019.

Nos hemos despertado con una mañana estupenda, una temperatura suave y el cielo despejado. La noche ha sido algo movida: los nervios, los compañeros y las compañeras nuevos, la convivencia en las habitaciones, en el comedor, las duchas comunitarias…

Lo primero es lo primero: el desayuno. Hay que almacenar energía, porque hoy… empiezan los tajos, el curro, el trabajo. Después del desayuno, reunión para explicar las normas de convivencia, cuestiones de seguridad, el planning semanal, las actividades…: ¡mucha información! Y a continuación, primera toma de contacto con las actividades del pueblo: limpiar y alimentar los animales, desbrozar la hierba, preparar el mantillo, cortar leña, controlar la depuradora de agua…

Los tajos son la actividad principal de Búbal. Consisten en trabajos que se hacen en el pueblo para mantener y restaurar, no solo las casas, sino también el resto del entorno: caminos, puentes (hay uno de origen romano en el pueblo), accesos…

En Búbal los animales se clasifican en dos grupos: los grandes y los pequeños. Los grandes son los cerdos y las ovejas (en alguna ocasión, se ha sumado también una vaca); y los pequeños que son las gallinas y los conejos. Hoy ha tocado limpieza de corrales, echar de comer… Según nos han comentado las personas responsables de Búbal, casi todos son de razas autóctonas, y alguno que otro termina, además, en la mesa.

Por la tarde, realizamos una excursión al pueblo abandonado de Polituara: dos horas de un agradable sendero cercano al embalse del río Gállego. Polituara es otro pueblo abandonado que está en proceso de reconstrucción.

Antes de la cena, Claudia, Patricia y Enrique, en la sesión de presentación de los grupos, dieron rienda suelta a su imaginación, describiendo al IES Blas Infante de Sevilla nuestro proyecto, y comentaron diversos aspectos de las Islas Canarias, en general, y de Tenerife, en particular.

Tras la cena, un pequeño juego grupal y una sesión de narración oral sobre leyendas de la zona del Valle del Tena en la iglesia de Búbal.

Categorías: El diario

1 comentario

Gladys Morales · 24 septiembre, 2019 a las 2:39 pm

Maravilloso proyecto..Los chicos se ven a gusto y muy integrados.

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